Ricardo Benaim

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Biografía

Ricardo Benaim - Galería Sextante

Nace en 1949 en Caracas, Venezuela

ESTUDIOS

1972 Diseño, Instituto de Diseño Fundación Neumann, Caracas, Venezuela
1980-82 Técnicas de grabado, Atelier 63, París, Francia.

Ha presentado exposiciones individuales en Venezuela, Francia, Argentina, Colombia, Puerto Rico, Estados Unidos, Japón, Brasil, Canadá, entre otros países, comenzando en 1991 con Utopías latinoamericanas, Utopías, Una     visión de GAIA, Obras recientes, Warishana, Rituales primigenios y Equilibrios territoriales.

Ha representado a Venezuela en la I Bienal del Mercosur, IV y VI Bienal de La Habana, IV y VII Bienal del Caribe (Santo Domingo), IV Bienal de Cuenca, I y II Bienal Iberoamericana (Lima), III y IV Bienal Barro de América (Caracas y Sao Paulo).

Ha sido autor y promotor de varios proyectos colectivos en los que ha convocado a creadores plásticos de diversa procedencia, entre ellos son dignos de especial mención: Un marco por la tierra (1992-1999), 25% (1995-1998), Caracas utópica y Orinoco utópico (1996-1997), Proyecto mapa (desde 1994) y Banco Central del Cóndor (desde 1999).

A lo largo de su trayectoria, Ricardo Benaim ha sido reconocido con el Premio de Pintura Juan Lovera y el Premio de Dibujo Armando Reverón, en el Salón Arturo Michelena del Ateneo de Valencia, además del Primer Premio de la Bienal Iberoamericana de Artes Gráficas (realizada en Mocha, Nueva York, 1984), y el Premio de Dibujo otorgado por la Fundación Juan Miró de Barcelona (España).

Su obra está representada en diversos museos e instituciones públicas y privadas, entre las que se encuentran la Galería de Arte Nacional, el Museo de Bellas Artes, el Museo de Arte Contemporáneo (todos en Caracas); el Ateneo de Valencia, el Museo de Arte Moderno Jesús Soto (Ciudad Bolívar), el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de Bogotá, el Museo de Arte Contemporáneo de Lima, el Museo de la OEA (Washington), la Colección Banco Mercantil y la Fundación Polar.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

1982 Sala Mendoza, Caracas
1985 Centro de Arte Euroamericano Caracas
         Printmaking Council of New Jersey, Somerville, New Jersey
1986 Christies’s Contemporary Art Gallery, Tokio
1987 Miromesnil Fine Arts, París
1989 Galería Euroamericana, Caracas
         Miromesnil Fine Arts, París
1990 The Reece Galleries, Nueva York
         Galería Vía, Caracas
1991 Museo del Libro, San Juan, Puerto Rico
         The Reece Galleries, Nueva York
1992 Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofia Imber
         Miromesnil Fine Arts, París
         Galería Sextante, Bogotá
1993 Estudio Lisenberg, Buenos Aires
         Ambrosino Gallery, Coral Gables
1994 Ateneo de Valencia, Venezuela
         Museo de Arte Moderno Maracay
 
 PRINCIPALES EXPOSICIONES COLECTIVAS
 
1982 Premio de Dibujo, Fundación Joan Miró, Barcelona, España
1983 Seis Jóvenes Artistas de Venezuela, Bonn, Frankfurt, Munich, Berlín y Hamburgo
1990 Premio Mendoza (Escultura), Sala Mendoza, Caracas
         Los 80. Panorama de las Artes Visuales en Venezuela, Galería de Arte Nacional, Caracas
         The Next Generation, Baruch College Gallery, Nueva York
1991 Seoul Art Festival, Corea
         De Caracas a Bogotá, Museo de Arte Moderno, Bogotá
         Dissimilar Identities, Scott Allan Galleries, Nueva York
         Entre Trópicos, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofia Imber
         Tierra, Museo Laboratorio d’Arte Contemporanea, Universitá La Sapienza, Roma
1993 Books: Three Approaches, Marta Morante Gallery, Nueva York
1994 V Bienal de La Habana, Cuba

 

DISTINCIONES

1992 Premio Armando Reverón, L Salón Arturo Michelena, Valencia

Exposiciones

Textos

Después de la Etnometodología

por Abdel Hernández San Juan

5- Ricardo Benaim: Un Experimentalista Ingenioso.

En la escena de las artes plásticas venezolanas un artista resalta por la peculiaridad de sus incursiones, Ricardo Benaim, tanto por sus pinturas y obra plástica individual como por el modo en que ha hecho de su taller y estudio un espacio para la creación de iniciativas propiciadoras de la promoción del trabajo a artistas de su propia generación y a los más jóvenes. Uno de esos artistas plásticos que se caracterizan por trabajar simultáneamente en varias obras que va llevando a la par y a las cuales dedica en ocasiones algunos meses. Si bien, cuando se trata de una invitación repentina puede acometer el trabajo de desarrollar una serie y concluirla, lo usual en su estilo es que su amplio taller, situado en su casa en la urbanización de Altamira y en el cual desde la mesa en que come, hastas los más sencillos utensilios de la vida cotidiana son hechos por él mismo en tanto búsquedas plásticas y filosofía de vida, permanezcan simultáneamente en diferentes espacios distintas piezas, en unos casos telas de mediano y gran formato que expone a extensos e interesantes procesos de transformación y curtido físico, procesos de lluvia, oxidación, químicos e incluso el uso mismo colocadas sobre el piso sobre el cual se pinta y se camina, en otros casos obras integradas por fragmentos en los que prevalece la idea de delimitar como subcuadros dentro de cada pieza como un todo, fragmentos escogidos que son resultantes de los procesos de experimentación plástica sobre aquellas telas y maderas.


Si bien algunas piezas de Benaim surgen de la expresión directa con el pincel sobre la tela, estas son las menos y el más pródigo lado en sus pinturas viene dado por la conjunción entre estas telas que recicla luego de exponerlas a procesos naturales, químicos o de uso, y el trabajo posterior de ir plásticamente haciendo a la vez ambas cosas, experimentando con nuevos materiales sobre aquellos resultados espontáneos y seleccionando fragmentos en aquellos y estos nuevos resultados con los cuales—tomados en sí mismos como pequeños universos—compone sus piezas finales. Si bien la idea de ir haciendo las pinturas y obras como resultado de la relación entre la asimilación de cosas que se van dando en el proceso, la contemplación receptiva de los resultados y el dejar que participen en la estética final de las piezas, no es algo nuevo en la pintura—ha caracterizado en general el tipo de ímpetu del informalismo en la posvanguardia—lo que llama la atención en este plástico –además de las peculiaridades de sus telas y fragmentos ordenados--es la forma como su experimentalismo ha devenido en un estilo de vida, tanto en el ir haciendo de sus piezas y exposiciones propias, como de experiencias a las que invita a otros artistas.


Las telas de Ricardo tienen personalidad. Dado el acentuado experimentalismo-de tipo más puramente relacionado a los materiales, que propiamente metafísico—estas podrían en ocasiones dar la impresión de una cierta ligereza, sin embargo, lo que da valor y significado a sus trabajos es el modo en que las diferentes obras forman parte de un extenso proceso de búsquedas, son telas que requieren tiempo para ser contempladas y observadas, no para ser percibidas en cuatro o cinco recorridos de la mirada. No se trata de tiempo de contemplación, como en artistas propiamente matéricos—una parte del arte matérico se ha caracterizado también por ese tipo de experimentalismo fisicalista más interesado en los materiales —en el sentido de observar detenidamente detalles texturales o propiamente relacionados a la densidad y el espesor más o menos tramado, más o menos curtido en sus superficie pintadas-, sino de contemplar la peculiaridad de sus soluciones.


Benaim es uno de esos artistas ingeniosos que siempre encuentra respuestas distintas y curiosas a los diferentes problemas que se le van planteando, sus obras, tanto aquellas consistentes en pigmentos sobre tela o madera, como aquellas otras basadas en fragmentos compuestos, resultan interesantes por la curiosidad e ingeniocidad que suscitan en el espectador; los modos siempre distintos en que resuelve los problemas que la experimentalidad le va planteando. Y es en este sentido también curioso cómo Benaim ha llevado sus aprendizajes sobre ese modo de pintar, hacia otro tipo de incursiones. Pienso no sólo en sus obras utensilios, mesas, sillas, elementos del hogar algunas de las cuales también ocasionalmente se entusiasma y las hace en series para regalarlas en unos casos y para venderlas en muchos otros, sino en experiencias artísticas promocionales.


No voy a referirme a muestras sobre las cuales ya he publicado textos para catálogos, la prensa y otras publicaciones organizadas por este plástico venezolano, sino en su creación de iniciativas de publicaciones y exposiciones realizadas sobre nuevos medios en las que da a conocer el trabajo de nuevos artistas. Un caso en su libro para veinticinco artistas venezolanos, experiencia que Benaim suscita varias veces al año consistente en invitar a veinticinco artistas venezolanos –luego de definir un tema para cada ocasión—la “naturaleza muerta”, “la ecología”, “el hombre”—etc, a que propongan cada uno individualmente su página, libro que posteriormente él realiza uniendo las veinticinco propuestas, encuadernándolas y reproduciéndolas.


Los artistas crean sus proposiciones, desde respuestas sobrias y convencionales, --tomar la página como es y tratar sobre ella texto e imagen en una relación usual, o transformar su página en una experimentación donde los espectadores tienen que dar vueltas boca arriba al libro para que escuchar cómo suenan las semillas naturales de un lado al otro de la página por entre una recubierta con un vacío interior, hasta raspar con el dedo y oler, por mencionar dos ejemplos entre esos que invitan a la interacción del espectador. Así como varias ediciones de diferentes números de este libro ha propiciado, estimulado y promobido Benaim, su labor como artista es constantemente creativa desarrollando cada año nuevas respuestas a los problemas que se le van planteando, desde exposiciones de artistas plásticos venezolanos hechas para un almanaque, hasta para una agenda y afiches, entre otras tantas cosas.


Ricardo Benaim, además, es un buen ejemplo del artista plástico en la postvanguardia, que es artista en la creación de su propia obra, pero también productor de su obra e incluso estimulador y promotor de la obra de otros. Que realiza y presenta exposiciones resultado de extensas experimentaciones, tanto como hace pinturas y piezas creadas para ambientes en los que se las compran, el artista de hecho, como parte de su visión integral, desarrolla una perspectiva autogestionaria, es decir, lo más autónoma que puede cada año, haciendo también de marchan y mecenas de su propio trabajo plástico, me refiero al mercado del arte. Aunque algunas galerías promueven su trabajo como facilitadoras y representantes comerciales, Benaim crea formas inventivas para estimular la venta utilizando sus ganancias, además de sus fines privados y estilo de vida, para hacer posible el tipo de trabajo promocional que realiza.Y esto peculiariza a Ricardo hacia el arte y hacia el mercado a nivel de valores, el artista ha sabido hacer del mercado de su estética, un proceso que le ayuda y propicia, y no una fuerza sin dirección que le arrastra en la mercantilización y alienación a que se ven llevados no pocos cuando asumen el mercado en las artes plásticas.


El concepto de fragmentos es importante para aquellos que quieran comprender el trabajo plástico de Benaim, algunos entre estos fragmentos se relacionan entre sí, otros van a parar a propuestas que no tienen que ver unas con otras, pero el concepto mismo —en su riqueza ecológica y creativa—está presente en el modo en que son estéticamente sus piezas. Un experimentalista ingenioso.

Libro de Artista

Tierra/Libro

1992, Taller Arte Dos Gráfico. Bogotá, Colombia.

Todos los Mares del Mundo/Libro

1992, Taller Arte Dos Gráfico. Bogotá, Colombia.